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Qué frases merece la pena guardar (y cuáles no)

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La calidad de tu mazo depende menos de cuántas frases tiene que de cuáles. Una tarjeta mala se repasa igual de veces que una buena, pero enseña mucho menos. Estos criterios te ayudan a decidir en dos segundos si una frase vale la pena.

La regla de «una sola cosa nueva»

La frase ideal es la que entiendes casi entera y contiene un único elemento nuevo: una palabra, una expresión o una estructura gramatical. Se suele llamar frase «i+1»: tu nivel actual, más un paso.

Si la frase tiene tres palabras desconocidas, la tarjeta será difícil y no sabrás qué estás fallando. Si no tiene nada nuevo, no aprendes nada. Una sola incógnita te permite deducir su significado por el resto de la frase, y eso es justo lo que la fija.

Señales de una buena frase

  • Es corta: entre cuatro y doce palabras suele ser lo ideal.
  • Se entiende sola, sin necesitar la escena anterior.
  • Podrías decirla tú en una conversación real.
  • Contiene una palabra o expresión que ya has oído más de una vez.
  • El audio es claro: una sola voz, sin música ni ruido encima.

Frases que es mejor dejar pasar

  • Nombres propios, lugares y términos inventados de la serie.
  • Frases muy largas con varias subordinadas: mejor esperar a que aparezca la misma palabra en una frase más corta.
  • Jerga muy específica o anticuada que no vas a usar ni a oír fuera de esa serie.
  • Respuestas de una sola palabra, como «Okay» o «Really?», que no aportan contexto.
  • Frases que no entiendes ni con la traducción delante.

No tengas miedo de dejar pasar una palabra. Si es frecuente, volverá a aparecer, y probablemente en una frase mejor.

Revisa la traducción antes de guardar

La traducción automática acierta casi siempre, pero no ve la escena. Una frase irónica o una expresión hecha puede salir traducida de forma literal. Antes de guardar, lee la traducción y corrígela si no refleja lo que realmente se dijo. En Galigo puedes editarla en la misma ventana de captura.

Y si después de unos repasos una tarjeta sigue sin entrarte o descubres que no era tan útil, bórrala sin remordimientos. Un mazo cuidado se repasa con gusto.